¿Por qué aparecen hongos en la madera? Causas y soluciones

Encontrarte manchas oscuras en una viga, un cerco verdoso en un marco o ese olor a humedad que parece que vive contigo es más común de lo que imaginas. Y aunque muchas personas lo dejan pasar pensando que “es solo una mancha”, la realidad es que los hongos en la madera suelen ser un aviso claro de que algo no va bien: hay humedad, poca ventilación o incluso una filtración que está alimentando el problema.

La madera es un material orgánico. Eso significa que, aunque esté barnizada o parezca fuerte y resistente, sigue siendo un alimento potencial para microorganismos cuando se dan las condiciones adecuadas. Si se mantiene húmeda durante el tiempo suficiente, puede convertirse en el lugar perfecto para que las esporas de los hongos germinen y se expandan. Y ahí empieza la historia: primero aparece una mancha discreta… y cuando te quieres dar cuenta, el problema se extiende.

En este artículo vamos a ver por qué aparecen hongos en la madera, cómo distinguirlos, qué riesgos tienen y qué soluciones funcionan de verdad (sin caer en “remedios” que solo maquillan el problema durante unas semanas).

¿Qué son los hongos en la madera y por qué aparecen?

Los hongos son organismos que se alimentan de materia orgánica. La madera, al ser un material natural, puede convertirse en su objetivo cuando tiene un nivel de humedad elevado. En condiciones normales la madera está demasiado seca para que el hongo prospere, pero si supera ciertos niveles de humedad durante días o semanas, las esporas que hay en el ambiente encuentran el entorno perfecto para desarrollarse.

Lo importante aquí es entender que los hongos en la madera no aparecen por casualidad. Aparecen porque el ambiente lo permite. Por eso, si solo limpias la superficie, pero no solucionas la causa, tarde o temprano volverán.

La causa principal: humedad (y casi siempre viene de algún sitio)

Cuando hablamos de hongos en madera, hay una palabra que lo explica casi todo: humedad. Y dentro de la humedad, existen varios escenarios típicos.

Uno de los más comunes son las filtraciones: pequeñas entradas de agua por un tejado, por una fachada, por una terraza o incluso por un sellado defectuoso en ventanas. A veces el agua no cae directamente sobre la madera, pero la humedad ambiental sube lo suficiente como para que el hongo empiece a crecer.

Otro caso típico es la condensación, sobre todo en viviendas con poca ventilación. Baños, cocinas, sótanos o habitaciones donde se tiende la ropa pueden acumular vapor continuamente. Ese vapor termina depositándose sobre paredes frías y materiales como la madera, creando el caldo de cultivo perfecto.

También ocurre en zonas bajas de edificios, donde la humedad del terreno asciende por capilaridad. Si hay elementos de madera cerca (rodapiés, marcos, puertas o estructuras), el riesgo aumenta muchísimo.

Y aquí hay un punto importante, la humedad no solo provoca hongos en la madera, también puede activar o agravar problemas como la carcoma. Si quieres entender mejor esa relación, te lo explicamos en detalle en este artículo sobre la influencia de la humedad en la actividad de la carcoma.

¿Qué tipos de hongos en la madera existen?

No todos los hongos se comportan igual. Hay casos en los que el problema es superficial y básicamente afecta a la estética, pero otros en los que la madera se degrada y pierde resistencia. Y aquí está la clave: no es lo mismo tener una mancha superficial que tener una pudrición activa.

En muchos hogares lo que aparece es moho superficial, con manchas negras, verdosas o blanquecinas. Estas colonias pueden crecer bastante rápido si no se actúa, y además suelen venir acompañadas de olor fuerte. En ocasiones solo están en la superficie, pero si la humedad se mantiene, van a seguir creciendo.

Los hongos cromógenos también son frecuentes. Suelen alterar el color de la madera, creando manchas o decoloraciones. A veces no destruyen la estructura, pero indican que la madera está recibiendo humedad constante, y eso ya es un problema.

El caso más peligroso son los hongos de pudrición, que degradan la madera desde dentro. Si la madera se vuelve blanda, se hunde al presionar o se desmenuza, es una señal de que el daño no es solo superficial. Aquí ya no hablamos de estética: hablamos de resistencia estructural.

Cómo saber si realmente tienes hongos en la madera

Hay señales bastante claras que suelen indicar la presencia de hongos en la madera.

La primera es visual: aparecen manchas irregulares, a veces negras, verdes, grises o incluso blancas. No son manchas limpias ni “uniformes”, sino más bien como una colonización. También puede aparecer un aspecto aterciopelado o polvoriento.

Otra pista es el olor. Cuando hay moho u hongos activos, el olor a humedad se vuelve persistente, especialmente en espacios cerrados. Y por último está el tacto: si notas que la madera está reblandecida, que pierde dureza, o que se “deshace” con facilidad, conviene actuar rápido.

Un matiz importante: muchas personas confunden los hongos con la carcoma. La carcoma suele dejar agujeros pequeños y un polvillo fino (serrín). Los hongos no hacen agujeros como tal, pero sí pueden debilitar la madera, y eso favorece que otros agentes como insectos xilófagos se instalen después. Es decir: los hongos en la madera no solo son un problema en sí mismos, también pueden ser el primer paso hacia otros.

¿Cómo eliminar hongos en la madera? Soluciones reales

Aquí no hay magia, pero sí un método que funciona casi siempre: eliminar la causa + tratar la madera.

Cuando el problema es superficial y localizado, se puede eliminar con limpieza y lijado suave. El lijado con grano fino puede ser útil en zonas resistentes, y que se puede aplicar una solución con lejía, secando bien después y trabajando mientras la madera está aún húmeda para evitar que las esporas se propaguen. Eso sí, también se advierte que lijar puede estropear acabados barnizados, lo que implica volver a proteger la madera.

Ahora bien, si el problema reaparece, si se extiende o si sospechas que hay daño interno, lo más recomendable es aplicar un tratamiento fungicida específico para madera. Este tipo de tratamientos no solo eliminan el hongo, sino que ayudan a evitar que vuelva a desarrollarse si las condiciones mejoran.

Y en casos de pudrición (madera blanda, pérdida de consistencia), puede ser necesaria la sustitución o refuerzo, porque ahí la madera ya ha perdido parte de su resistencia.

Cómo prevenir los hongos para que no vuelvan

La prevención siempre gira alrededor de lo mismo: humedad controlada y ventilación. Cuando el ambiente está seco y bien aireado, los hongos no pueden desarrollarse con facilidad.

A veces la solución es simple: ventilar más, usar deshumidificador, separar muebles de paredes frías o mejorar la extracción de aire en baños y cocinas. Otras veces implica reparar filtraciones y revisar zonas ocultas donde el agua se acumula sin que lo notes.

Si tienes elementos estructurales de madera o zonas sensibles, también conviene protegerlos con productos adecuados y revisar periódicamente para detectar a tiempo cualquier señal.

Los hongos en la madera siempre tienen una causa

Los hongos en la madera no son un accidente. Son un síntoma. Y si se tratan solo por encima, vuelven.

La manera correcta de solucionarlos es actuar con lógica: localizar el origen de la humedad, corregirlo y aplicar un tratamiento apropiado según el nivel de afectación. Cuanto antes se haga, más sencillo y económico suele ser.

Si necesitas ayuda para valorar el alcance real del problema o para aplicar un tratamiento eficaz, en No Más Termitas y Carcoma podemos revisarlo y darte una solución profesional adaptada a tu caso, sin improvisaciones ni parches.

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